Estimada Salome comparto el análisis presentado y coincido en que el cuadro se ajusta a un Trastorno Adaptativo mixto, dado que los síntomas emergen en respuesta a un estresor identificable y generan deterioro funcional significativo, sin cumplir criterios estructurales de TEPT (Zelviene & Kazlauskas, 2018).
Un aspecto diagnóstico compartido entre TA y TEPT es la presencia de ansiedad intensa, alteraciones del sueño e impacto subjetivo elevado ante un evento amenazante. Sin embargo, el TEPT requiere reexperimentación persistente, evitación específica de estímulos asociados al trauma e hiperactivación mantenida (Kangas et al., 2002). En este caso predominan síntomas ansioso-depresivos y rumiación, sin evidencia clara de intrusiones traumáticas estructuradas, lo que orienta más a TA. No obstante, considerando que el cáncer puede vivirse como experiencia potencialmente traumática, resulta pertinente el seguimiento clínico (Cordova et al., 2007).
Como intervención alternativa, propondría un abordaje centrado en el significado, favoreciendo la narrativa de la experiencia y la reconstrucción de valores, línea que ha mostrado efectos positivos en adaptación y crecimiento postraumático (Vázquez & Castilla, 2007; Cordova et al., 2007).
Bibliografía
Cordova, M. J., Cunningham, L. L. C., Carlson, C. R., & Andrykowski, M. A. (2007). Posttraumatic growth following breast cancer: A controlled comparison study. Health Psychology, 26(2), 176–185.
Kangas, M., Henry, J. L., & Bryant, R. A. (2002). Posttraumatic stress disorder following cancer: A conceptual and empirical review. Clinical Psychology Review, 22(4), 499–524.
Vázquez, C., & Castilla, C. (2007). Crecimiento postraumático: Perspectivas teóricas y hallazgos empíricos. Psicothema, 19(3), 350–358.
Zelviene, P., & Kazlauskas, E. (2018). Adjustment disorder: Current perspectives. Neuropsychiatric Disease and Treatment, 14, 375–381.
Un aspecto diagnóstico compartido entre TA y TEPT es la presencia de ansiedad intensa, alteraciones del sueño e impacto subjetivo elevado ante un evento amenazante. Sin embargo, el TEPT requiere reexperimentación persistente, evitación específica de estímulos asociados al trauma e hiperactivación mantenida (Kangas et al., 2002). En este caso predominan síntomas ansioso-depresivos y rumiación, sin evidencia clara de intrusiones traumáticas estructuradas, lo que orienta más a TA. No obstante, considerando que el cáncer puede vivirse como experiencia potencialmente traumática, resulta pertinente el seguimiento clínico (Cordova et al., 2007).
Como intervención alternativa, propondría un abordaje centrado en el significado, favoreciendo la narrativa de la experiencia y la reconstrucción de valores, línea que ha mostrado efectos positivos en adaptación y crecimiento postraumático (Vázquez & Castilla, 2007; Cordova et al., 2007).
Bibliografía
Cordova, M. J., Cunningham, L. L. C., Carlson, C. R., & Andrykowski, M. A. (2007). Posttraumatic growth following breast cancer: A controlled comparison study. Health Psychology, 26(2), 176–185.
Kangas, M., Henry, J. L., & Bryant, R. A. (2002). Posttraumatic stress disorder following cancer: A conceptual and empirical review. Clinical Psychology Review, 22(4), 499–524.
Vázquez, C., & Castilla, C. (2007). Crecimiento postraumático: Perspectivas teóricas y hallazgos empíricos. Psicothema, 19(3), 350–358.
Zelviene, P., & Kazlauskas, E. (2018). Adjustment disorder: Current perspectives. Neuropsychiatric Disease and Treatment, 14, 375–381.