Trauma, adaptación y crecimiento en el paciente oncológico

Trauma, adaptación y crecimiento en el paciente oncológico

de EMILIO JOSé SáNCHEZ CORREA -
Número de respuestas: 1

El caso clínico presentado por Barraza (2004) describe a una mujer de 59 años con recidiva de cáncer de mama y diagnóstico de metástasis que desarrolla sintomatología ansiosa y depresiva significativa. Los síntomas que sustentan el diagnóstico de Trastorno Adaptativo mixto con ansiedad y estado de ánimo depresivo incluyen tensión persistente, irritabilidad, miedo intenso, pensamientos recurrentes de muerte, llanto incontrolado, insomnio de conciliación y mantenimiento, descenso marcado del nivel de actividad, abandono del autocuidado y evitación social generalizada. A nivel cognitivo se evidencian sentimientos de indefensión, inutilidad, incertidumbre y pensamientos catastrofistas. Estos síntomas aparecen en respuesta identificable al diagnóstico de recidiva y generan deterioro funcional en las áreas personal, social y conyugal, lo que resulta consistente con los criterios diagnósticos para Trastorno Adaptativo (American Psychiatric Association [APA], 2013).

No correspondería a un Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), dado que no se describen síntomas nucleares como reexperimentación persistente del evento traumático en forma de recuerdos intrusivos, pesadillas o flashbacks, ni evitación específica de estímulos asociados a un acontecimiento traumático delimitado, tal como lo exigen los criterios diagnósticos (APA, 2013). Si bien la recidiva constituye un evento altamente estresante y potencialmente amenazante para la vida, la sintomatología observada se organiza predominantemente en torno a ansiedad anticipatoria, estado de ánimo deprimido y alteraciones conductuales, sin configurarse el síndrome traumático completo.

Tampoco correspondería a un Trastorno de Estrés Agudo (TEA), ya que la sintomatología se mantiene durante varios meses, excediendo el rango temporal de tres días a un mes establecido para dicho diagnóstico (APA, 2013). Además, no se reportan síntomas disociativos prominentes, característicos del TEA.

En cambio, el cuadro sí encuadra dentro de un Trastorno Adaptativo, ya que existe un estresor claramente identificable —el diagnóstico de metástasis—, los síntomas emergen en estrecha relación temporal con dicho evento y se produce un deterioro clínicamente significativo del funcionamiento previo. La paciente presentaba un nivel adaptativo adecuado antes de la recidiva, lo que respalda la conceptualización del cuadro como una respuesta desadaptativa ante un estresor médico relevante (Barraza, 2004; Holland & Breitbart, 2015).

La recidiva oncológica puede conceptualizarse como un evento potencialmente traumático, en tanto confronta al paciente con la amenaza a la vida, la incertidumbre pronóstica y la pérdida de control. No obstante, la evolución hacia un TEPT dependerá de factores de vulnerabilidad tales como antecedentes psicopatológicos, experiencias previas de pérdidas asociadas al cáncer, escaso apoyo social, percepción de información médica insuficiente y predominio de estrategias de afrontamiento evitativas (Cordova et al., 2017).

Como intervención inicial orientada a favorecer la adaptación, resulta pertinente una intervención breve en crisis con enfoque cognitivo-conductual, centrada en psicoeducación, activación conductual, regulación fisiológica de la ansiedad y reestructuración cognitiva de pensamientos catastrofistas. Para facilitar crecimiento postraumático (CPT), puede promoverse la resignificación de la experiencia, la identificación de recursos personales, el fortalecimiento de vínculos significativos y la reconstrucción de sentido vital, procesos asociados al desarrollo de cambios positivos tras experiencias adversas (Tedeschi & Calhoun, 2004).

 

Referencias.

American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). APA Publishing.

Barraza, P. A. (2004). Evaluación e intervención psicológica en un caso de trastorno adaptativo mixto con ansiedad y estado de ánimo depresivo en una mujer con recidiva por cáncer de mama. Psicooncología, 1(1), 165–178.

Cordova, M. J., Riba, M. B., & Spiegel, D. (2017). Post-traumatic stress disorder and cancer. The Lancet Psychiatry, 4(4), 330–338.

Holland, J. C., & Breitbart, W. S. (2015). Psycho-oncology (3rd ed.). Oxford University Press.

Tedeschi, R. G., & Calhoun, L. G. (2004). Posttraumatic growth: Conceptual foundations and empirical evidence. Psychological Inquiry, 15(1), 1–18.

 


En respuesta a EMILIO JOSé SáNCHEZ CORREA

Re: Trauma, adaptación y crecimiento en el paciente oncológico

de XIOXMY NICOLLE ROMáN SISALIMA -
1. Aspecto diagnóstico compartido
Coincido con mi compañero en que el cuadro se ajusta a un Trastorno Adaptativo mixto con ansiedad y estado de ánimo depresivo, ya que existe un estresor claramente identificable (recidiva con metástasis), los síntomas aparecen en relación temporal directa con dicho evento y se evidencia deterioro funcional en áreas personal, social y conyugal. También comparto que no se describen síntomas nucleares de reexperimentación ni disociación que permitan sostener un diagnóstico de TEPT o TEA en el momento evaluado. La organización sintomática gira en torno a ansiedad anticipatoria, desesperanza y alteraciones conductuales, más que a un síndrome traumático estructurado.

2. Punto de diferencia
Si bien coincido en el diagnóstico actual de Trastorno Adaptativo, considero importante enfatizar que, dada la amenaza vital objetiva y la intensidad del miedo a la muerte, el cuadro podría evolucionar hacia un TEPT si se consolidaran síntomas de evitación persistente, reexperimentación o hiperactivación sostenida. La recidiva oncológica no siempre se conceptualiza inicialmente como trauma, pero puede adquirir tal cualidad subjetiva dependiendo de la percepción de amenaza, experiencias previas y recursos de afrontamiento. Por ello, más que descartar la posibilidad, subrayaría la necesidad de monitoreo clínico continuo, especialmente ante la presencia de pensamientos intrusivos o evitación progresiva de controles médicos.

3. Propuesta de intervención alternativa
Además de la intervención cognitivo-conductual breve, propondría un trabajo centrado en la elaboración narrativa y reconstrucción de significado. Esto implicaría:
- Espacios terapéuticos para narrar la experiencia de la recidiva.
- Identificar rupturas en creencias básicas (control, justicia, futuro).
- Explorar cómo integrar la enfermedad en la identidad sin que la defina completamente.
- Trabajar la reducción de “restricciones sociales” (evitación de hablar del tema para no preocupar a otros).