La identificación correcta del paciente constituye uno de los pilares fundamentales de la seguridad asistencial y representa una barrera crítica para prevenir errores en la administración de medicamentos, procedimientos, exámenes diagnósticos y transfusiones. De acuerdo con la (Organización Mundial de la Salud , 2007), los errores en la identificación del paciente se encuentran entre las causas más frecuentes de eventos adversos evitables. Aunque se trata de un objetivo ampliamente difundido en los sistemas de gestión de la calidad y seguridad, mantener su cumplimiento de manera sostenida en el tiempo sigue siendo un reto en la práctica diaria (Joint Commission International., 2023)
En mi institución, uno de los principales desafíos es la sobrecarga laboral y la presión asistencial, especialmente en servicios de alta demanda. En estos contextos, el riesgo no radica en el desconocimiento del protocolo, sino en la omisión involuntaria de pasos por rutina o exceso de confianza. Cuando los procesos se vuelven automáticos, puede disminuir la percepción del riesgo, lo que incrementa la probabilidad de errores. La literatura señala que los fallos humanos suelen estar asociados a debilidades en el sistema más que a negligencia individual (Organización Panamericana de la Salud., 2020)
Otro desafío relevante es la rotación del personal y la incorporación constante de nuevos profesionales. Esto exige fortalecer los programas de inducción y capacitación continua, no solo desde el aspecto normativo, sino también desde la construcción de una cultura de seguridad sólida. (Joint Commission International., 2023) enfatiza que el uso consistente de al menos dos identificadores es un estándar básico que debe aplicarse en todos los procesos asistenciales sin excepción. Por ello, la identificación correcta no debe entenderse como un trámite administrativo, sino como una responsabilidad ética vinculada directamente a la protección del paciente.
Además, considero que aún es necesario mejorar los mecanismos de monitoreo y retroalimentación. Las auditorías internas, el análisis de cuasi incidentes y la comunicación abierta de errores sin enfoque punitivo son estrategias clave para sostener el cumplimiento. La (Organización Panamericana de la Salud., 2020)destaca que el fortalecimiento de una cultura justa favorece el reporte de incidentes y permite implementar acciones correctivas oportunas. Sin un sistema que mida y retroalimente de manera constante, los estándares tienden a debilitarse con el tiempo.
En conclusión, el desafío no es únicamente implementar protocolos, sino lograr que el equipo de salud los interiorice como parte esencial de su práctica profesional diaria. El cumplimiento sostenido dependerá del liderazgo institucional, la formación continua y el compromiso colectivo con la seguridad del paciente.
Bibliografía
Joint Commission International. (2023). Joint Commission International accreditation standards for hospitals ( 7thed.). Joint Commission International.
Organización Mundial de la Salud . (2007). Soluciones para la seguridad del paciente: Identificación correcta del paciente. OMS.
Organización Panamericana de la Salud. (2020). Seguridad del paciente y calidad de la atención en salud .OPS.