PREGUNTA 1

PREGUNTA 1

de VANESSA VIRGINIA FLORES PERERO -
Número de respuestas: 1

La implementación de los Objetivos Internacionales de Seguridad del Paciente (OISP) propuestos por la Joint Commission International (JCI) constituye uno de los pilares transversales en los procesos de acreditación hospitalaria en Latinoamérica. Estos objetivos identificación correcta del paciente, comunicación efectiva, seguridad en medicamentos de alto riesgo, cirugía segura, reducción de infecciones asociadas a la atención de salud y prevención de caídas representan estándares mínimos orientados a disminuir eventos adversos prevenibles.

En el contexto ecuatoriano, la aplicación de los OISP es heterogénea. En instituciones privadas de segundo y tercer nivel se observan avances estructurados, con protocolos definidos, listas de verificación quirúrgica y sistemas formales de reporte de eventos adversos. Sin embargo, en establecimientos públicos y centros de primer nivel aún persisten brechas relacionadas con cultura de seguridad, sobrecarga asistencial y limitada sistematización de indicadores.

Desde mi experiencia como ecografista en un centro médico de la ciudad de Portoviejo, puedo señalar que los objetivos más fortalecidos son la identificación correcta del paciente y la comunicación de resultados críticos. No obstante, aún existen oportunidades de mejora en la estandarización de la doble verificación antes de procedimientos invasivos guiados por imagen y en la trazabilidad documental. En la práctica diaria, el cumplimiento depende en gran medida del compromiso individual del profesional más que de un sistema institucional robusto, lo que evidencia que la cultura de seguridad todavía está en proceso de consolidación.

De acuerdo con Avedis Donabedian (1988), la calidad en salud debe evaluarse desde la estructura, el proceso y el resultado. Bajo este enfoque, Ecuador ha avanzado en la dimensión estructural (normativa y manuales), pero aún requiere fortalecer la dimensión de proceso, es decir, la aplicación consistente y medible de los protocolos en la práctica clínica cotidiana. La acreditación no debe entenderse como un evento administrativo, sino como una transformación cultural.

Asimismo, la World Health Organization ha enfatizado que los eventos adversos prevenibles siguen siendo una de las principales causas de daño en la atención sanitaria a nivel mundial (WHO, 2019). Esto refuerza la necesidad de que los OISP no se limiten a cumplir requisitos documentales, sino que se integren como eje transversal en cada interacción asistencial.

En síntesis, considero que Ecuador se encuentra en una etapa intermedia de implementación: existe marco normativo y voluntad institucional en ciertos sectores, pero aún es necesario fortalecer auditorías internas, liderazgo clínico y formación continua en seguridad del paciente. La acreditación bajo estándares internacionales como los de la JCI debe asumirse como una herramienta estratégica de mejora continua y no únicamente como un reconocimiento formal.


¿Consideran que en Ecuador la acreditación hospitalaria está generando un cambio real en la cultura de seguridad del paciente o se mantiene principalmente como un requisito administrativo para posicionamiento institucional?


REFERENCIAS


Donabedian, A. (1988). The quality of care: How can it be assessed? JAMA, 260(12), 1743–1748.

Joint Commission International. (2023). International Patient Safety Goals (IPSG). Joint Commission Resources.

World Health Organization. (2019). Patient safety: Global action on patient safety. WHO.


En respuesta a VANESSA VIRGINIA FLORES PERERO

Re: PREGUNTA 1

de VERóNICA RAQUEL ALARCóN MATAMOROS -
Estimado compañero:

Agradezco tu análisis tan bien estructurado sobre la implementación de los Objetivos Internacionales de Seguridad del Paciente. Coincido en que los OISP representan estándares mínimos indispensables para reducir eventos adversos prevenibles, especialmente en contextos donde la variabilidad de la práctica clínica puede impactar directamente en los resultados asistenciales.

Me parece especialmente valioso que señales la diferencia entre el cumplimiento estructural y la aplicación real en la práctica diaria. En muchos escenarios, como mencionas, el cumplimiento depende más del compromiso individual que de un sistema institucional sólido. Esto evidencia que aún estamos transitando de un enfoque normativo hacia una verdadera cultura de seguridad.

Desde la perspectiva de la mejora continua, considero que el desafío en Ecuador no radica únicamente en adoptar protocolos, sino en garantizar su medición sistemática mediante indicadores de proceso y resultado. La estandarización, la auditoría clínica periódica y la retroalimentación basada en datos son elementos esenciales para que los OISP se consoliden como prácticas sostenibles y no como requisitos administrativos.

Asimismo, es importante reforzar el liderazgo clínico y el rol del personal de enfermería como agentes clave en la vigilancia activa, la doble verificación y la prevención de eventos adversos. La seguridad del paciente no puede depender exclusivamente de la buena voluntad profesional, sino de sistemas de alta fiabilidad que reduzcan la variabilidad humana.

Referencias:
Joint Commission International. (2023). Joint Commission International accreditation standards for hospitals (7th ed.). JCI.
World Health Organization. (2019). Patient safety: Global action on patient safety. WHO.