El cumplimiento del objetivo de comunicación efectiva entre profesionales de la salud tiene un impacto directo en la seguridad clínica, ya que permite la correcta transmisión de información crítica sobre el paciente, reduciendo la probabilidad de errores en la atención. La Organización Mundial de la Salud señala que la seguridad del paciente se basa en la prevención de daños evitables durante la atención sanitaria y que muchos eventos adversos están relacionados con fallas en procesos como la identificación del paciente, la prescripción o la continuidad del tratamiento. En este sentido, una comunicación clara, oportuna y completa entre los miembros del equipo de salud contribuye a disminuir estos riesgos y mejora la calidad de la atención brindada (Organización Mundial de la Salud [OMS], 2023).
En la institución donde trabajo, donde la atención es compleja y participan múltiples especialidades, la comunicación interprofesional es esencial para garantizar la continuidad del cuidado. Por ejemplo, durante el cambio de turno entre médicos o enfermeras en unidades críticas, el traspaso adecuado de información clínica como diagnósticos, alergias, medicamentos administrados o evolución del paciente permite evitar errores terapéuticos o duplicidad de tratamientos. Diversos estudios señalan que la mayoría de los incidentes de seguridad en los servicios de salud están asociados a fallas en la comunicación entre profesionales, especialmente durante las transiciones asistenciales o transferencias de pacientes (BVS Salud/PubMed, 2024).
En la práctica institucional, el cumplimiento de este objetivo puede observarse en la implementación de herramientas estandarizadas de comunicación clínica. Por ejemplo, el uso de formatos estructurados como SBAR (Situación, Antecedentes, Evaluación y Recomendación) durante la entrega de turno o la referencia de pacientes entre servicios facilita que la información sea transmitida de manera organizada y completa. Estas estrategias ayudan a prevenir omisiones de datos importantes, lo que reduce eventos adversos como errores de medicación, fallas en la identificación del paciente o desconocimiento de alergias, situaciones que frecuentemente se relacionan con deficiencias comunicativas en el entorno hospitalario (INSPILIP, 2025) .
Finalmente, el fortalecimiento de la comunicación efectiva también promueve una cultura de seguridad dentro de las instituciones de salud, fomentando el trabajo en equipo, la toma de decisiones compartida y la detección temprana de riesgos clínicos. Cuando los profesionales se comunican de manera abierta y estructurada, es más probable identificar cambios en la condición del paciente, coordinar intervenciones oportunas y prevenir complicaciones. De acuerdo con la literatura científica, el desarrollo de habilidades de comunicación y el respeto mutuo entre los equipos multidisciplinarios actúan como barreras frente a eventos adversos y contribuyen significativamente a la mejora de la seguridad del paciente en los sistemas de salud (BVS Salud/PubMed, 2023) .
Bibliografía
- Organización Mundial de la Salud. (2023). Seguridad del paciente. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/patient-safety
- BVS Salud. (2024). Estrategias para mejorar la comunicación interprofesional y la seguridad del paciente. Biblioteca Virtual en Salud.
- INSPILIP. (2025). Comunicación efectiva y seguridad del paciente en el entorno hospitalario. Revista Científica INSPILIP.
- BVS Salud / PubMed. (2023). Comunicación efectiva en el alcance de prácticas seguras en los servicios de salud.